Para qué sirve tener la tabla completa
Corregir una prueba es convertir el mismo puntaje en nota treinta o cuarenta veces. Con la tabla generada de antemano no se calcula nada: se busca el puntaje y se copia la nota. Eso elimina el error de tipeo en la calculadora, permite corregir con otro profesor usando el mismo criterio y deja algo concreto que pegar en la pizarra o entregar al curso cuando alguien pregunta por qué su puntaje quedó en esa nota.
La tabla también sirve antes de la prueba. Al verla completa se nota si la escala reparte bien: con qué puntaje empieza el 4,0, cuántos puntajes alcanzan un 6,0 y si el salto entre una décima y otra es de uno o de dos puntos. Si un punto vale casi media nota, la prueba tiene pocos puntos para lo que se quiere medir.