Días corridos y días hábiles no son lo mismo
Un plazo en días corridos cuenta todos los días del calendario: sábados, domingos y feriados incluidos. Uno en días hábiles cuenta solo los días laborales, así que la misma cifra vence bastante más adelante: dos semanas de diferencia por una palabra, como muestra el ejemplo de más abajo.
Fecha final = fecha inicial + días, contando desde el día siguiente
En los dos modos el día inicial no se cuenta: el conteo parte al día siguiente. Es la forma en que se redacta un plazo que corre “a contar de” una fecha o “desde la notificación”.