La fórmula, con las dos divisiones que casi nadie aplica
Dimensionar un banco parece una multiplicación: si gasto 3.000 Wh al día y quiero dos días de respaldo, compro 6.000 Wh de batería. Esa cuenta deja cortas a la mitad de las instalaciones, porque ignora tres pérdidas que no son opcionales:
Capacidad = Consumo diario ÷ rendimiento de salida × días ÷ profundidad de descarga ÷ rendimiento de la batería
La primera división es la salida: entre el banco y el enchufe están el inversor y el cableado, que se quedan con algo más del 10%. Las otras dos van sobre la batería misma: no se puede usar toda su capacidad —descargar un plomo-ácido hasta el fondo lo mata en meses— y la energía que entra no es la que sale. Con esas divisiones, los 6.000 Wh del ejemplo se convierten en 7.900 Wh de litio o en 16.800 Wh de plomo.