Primero, cuánta energía entrega un kilowatt peak en tu techo. El punto de partida son las horas solares peak de tu comuna, mes a mes, y sobre ellas van la orientación, la inclinación, la temperatura de la celda y las pérdidas:
Generación = kWp × HSP × días × orientación × inclinación × temperatura × (1 − pérdidas)
Las pérdidas se multiplican, no se suman: 2% de suciedad, 3% de sombra, 2% de cableado, 2% de desajuste, 3,5% de inversor y 3% de disponibilidad suman 15,5%, pero el cálculo correcto da 14,5%. La temperatura va aparte, mes a mes, porque la celda no trabaja a la del aire: con 32 °C afuera anda en 63 °C y el panel ya perdió un 11%. Por eso el rendimiento sube hacia el sur: Punta Arenas tiene mejor performance ratio que Santiago aunque reciba mucho menos sol.
La potencia necesaria es esa cuenta al revés. Los paneles son piezas enteras, y los metros cuadrados dependen solo de la eficiencia del módulo, no de sus watts:
kWp = consumo anual × cobertura ÷ rendimiento del techo