La pregunta que responde
Tienes una cotización en la mano: tantos kWp, tantos pesos. Falta saber si esa plata vuelve, en cuánto tiempo y cuánto queda al final. Acá se parte del sistema ya cotizado y se termina en pesos; si todavía no sabes qué tamaño te corresponde, primero conviene dimensionarlo desde tu consumo. Sirve también para poner dos cotizaciones lado a lado: la más barata por watt no siempre es la que se paga antes. Si no tienes a mano cuántos kWh gastas al mes, la calculadora de consumo eléctrico los estima.