El peor mes manda, no el promedio
Un sistema conectado a la red puede pensar en el año completo: lo que falta en junio se compra. Uno aislado no tiene a quién comprarle. Si en el mes de menos sol el panel no alcanza a llenar las baterías, la casa se queda a oscuras por mucho que en enero haya sobrado el doble. Por eso el cálculo parte del mes crítico, y no del promedio anual.
Cuánto cuesta ese atajo depende de dónde estés. En Copiapó el promedio deja el arreglo alrededor de un 20% corto, algo que una semana de buen tiempo disimula. En Valdivia lo deja 56% corto: la casa funciona todo el verano y se apaga en invierno. En Santiago la brecha es de 36%. Y el peor mes no siempre es junio: es julio en Arica, Iquique, Antofagasta, Valparaíso y Concepción, y mayo en La Serena. En el norte pesa más la comuna que la región, porque la camanchaca le quita a Iquique un 27% anual frente a Pozo Almonte, a 50 kilómetros. El detalle mes a mes está en horas solares peak.