La meta se mueve
Ahorrar para el pie no es como ahorrar para un auto o un viaje: el precio de lo que quieres comprar también se mueve. Si las propiedades suben, el 20% que necesitas juntar sube con ellas, y puedes estar ahorrando de verdad y quedar cada año un poco más lejos. Por eso esta calculadora persigue dos curvas —lo que llevas y lo que cuesta el pie— y te dice cuándo se cruzan. Cuando no se cruzan nunca, lo dice también.
Todo se calcula en UF, que es la moneda en que se publican las propiedades. Eso tiene una consecuencia práctica: si tu ahorro está en pesos en una cuenta corriente, su rentabilidad real es negativa aunque el saldo no baje, porque la UF sube con la inflación y tu plata no.